Una mujer de aproximadamente 50 años escaló a una torre de alto voltaje y se negaba a bajar. Mientras distutía y gritaba uno de sus dedos tocó el cable de alta tensión, momento en el cual un arco eléctrico de 10.000 voltios le quemó la cara, casi milagrosamente sobrevivió y tras 45 minutos los bomberos pudieron bajarla una vez cortado el suministro eléctrico.